domingo, 28 de junio de 2015

El desastre del mar del Aral

¡Saludos lectores! Hoy mismo acabo de leer un artículo relacionado con el desastre ecológico del mar del Aral, y me he decidido a escribir una entrada sobre este desastre. Para los que no conozcan el caso, voy a explicar lo sucedido.

En los años 60, la URSS tenía planes para convertir la zona de Uzbekistán en una de las principales zonas productoras mundiales de algodón. Para ello, dado que aquella zona era especialmente desértica, desvió el curso de los ríos  Amu Daria y Sir Daria hacia los campos de cultivos para que tuvieran el necesario aporte de agua. El plan funcionó, pero tuvo desastrosas consecuencias, al reducir drásticamente los caudales de los principales ríos de abastecimiento del mar del Aral, éste comenzó lentamente a desecarse.

En aquella época, el mar del Aral era muy rico, y los habitantes de las poblaciones costeras se beneficiaban de las pesca en sus aguas, especialmente las ciudades de Aralsk en Kazajistán y Moynaq en Uzbekistán. No obstante, en cuanto se iniciaron los transvases, los habitantes de estas poblaciones pudieron ver cómo el mar empezaba a retroceder y se llevaba consigo su forma de ganarse la vida. Comenzó a producirse el panorama dantesco de barcos abandonados en medio de la arena, a gran distancia de la costa. Muchos intentaron construir canales para conectar con la orilla y de ese modo poder salvar sus barcos, pero el mar estaba condenado.

A medida que bajaba el nivel de las aguas, éstas se hacían más saladas, haciendo cada vez más difícil existencia de vida submarina. A comienzos del siglo XXI, el desgaste del mar ya era evidente. Ya se había divido en dos superficies, el mar Aral del norte y el mar Aral del sur. Y a su vez, posteriormente en mar Aral del sur se dividió en una mitad oriental y otra occidental. La noticia que leí databa del 2014 y afirmaba que la parte oriental ya se había secado por completo, mientras que la occidental no era más que una pequeña franja de agua hipersalada en medio del desierto.



La desaparición del mar del Aral trajo muchas más consecuencias negativas más allá del hundimiento de la industria pesquera. En los campos de cultivo de algodón se usaban una gran variedad de pesticidas y fertilizantes, que fueron arrastrados por los ríos y depositados en el fondo el mar. Al desaparecer éste, toda esta masa contaminante quedó expuesta al aire y al viento del desierto, que expandió todos estos productos químicos entre las poblaciones cercanas. Notándose de hecho un brusco aumento de casos de cáncer y enfermedades respiratorias en la población.

Uno de los grandes problemas que tiene actualmente el mar del Aral es que se encuentra entre dos estados: Kazajistán y Uzbekistán, con lo que la responsabilidad de solucionar este problema ecológico recae en ambos. Y por otra parte, también son responsables los países por los que fluyen los ríos de los que se alimenta el mar del Aral, Kirguizistán y Tayikistán. 

La falta de acuerdo entre estos países condenó finalmente a este mar a la muerte. Ante esto, el gobierno kazajo puso en marcha en 2005 un proyecto para salvar el mar Aral del norte, que entra dentro de su territorio nacional. El plan consistía en construir una presa en el estrecho que conectaba el mar Aral del norte con el del sur, la presa del Kokaral. La mejoría de la situación fue clara y evidente al año siguiente. El mar Aral del norte comenzaba a crecer, aunque eso sí, a costa de dejar morir a su vecino del sur.


En particular, los habitantes de Moynaq han protestado ante esta situación. Pues tenían la esperanza de algún día volver a ver la orilla bañando su ciudad. Se quejan de que en Aralsk volverán a tener costa, pero que en su ciudad ya nunca más.



Para hacernos una idea del impacto de la presa Kokaral, antes de construirla la orilla se encontraba a 100 km de Aralsk, ahora se encuentra a 25 km, y la fauna marina comienza a reaparecer en el nuevo mar. Por el contrario, como ya he mencionado, la parte oriental del mar Aral del sur ya ha desaparecido.


Parece que el Aral del norte se va a salvar, cosa que es positiva, pero que se lo cuenten a los habitantes de Moynaq, que aparentemente no volverán a ver la orilla. Todo esto gracias a la irresponsabilidad de la URSS y la incapacidad de las repúblicas ex soviéticas de encontrar una solución. 


viernes, 8 de mayo de 2015

El Día de la Victoria

Saludos lectores, me dirijo en el día de hoy a ustedes para hablarles del Día de la Victoria, que conmemora la capitulación de la Alemania nazi frente a las potencias aliadas, y además se cumple el 70º aniversario. Aunque este acto no supuso el fin de la segunda guerra mundial, pues el Imperio del Japón continuaba luchando, y dicha lucha se prolongaría hasta agosto, con la trágica detonación de las bombas de Hiroshima y Nagasaki.

La celebración del Día de la Victoria no se celebra el mismo día en los estados occidentales respecto Rusia y los países ex soviéticos. Esto sucede porque la capitulación de firmó poco después de medianoche, con lo que mientras que en los estados occidentales ello cayó el 8 de mayo, en Moscú cayó el 9 de mayo, con lo que se puede decir que tenemos una celebración doble. Alemania se rindió sin condiciones, con anterioridad, el 30 a abril, Hitler se había suicidado en el búnker de la cancillería. Muchos altos mandos nazis intentaron contactar con las potencias aliadas para hacer llegar alguna oferta de capitulación, pero no querían ni oír hablar de ello, Alemania debía rendirse sin condiciones y así lo hizo, poniendo fin a semejante sangrienta guerra en Europa.

He oído mucho por las redes sociales el papel determinante que tuvo la URSS para liberar a Europa de la dictadura nazi. Incluso mañana, 9 de mayo, se celebrará un desfile militar por todo lo alto en Moscú. Pero, ¿realmente el papel de la URSS fue tan determinante? No lo creo así, y voy a explicarlo.

La pieza fundamental para la victoria aliada fueron los Estados Unidos de América, por varias razones. En 1941 comenzó la operación Barbarroja, por la cual el tercer Reich invadió la Unión Soviética. Durante los primeros instantes los rusos fueron cogidos desprevenidos, y los alemanes llegaron a situarse a pocos kilómetros de Moscú. Más tarde, los rusos retomaron la iniciativa, e hicieron retroceder a los alemanes. A pesar de que el Ejército Rojo estaba en clara superioridad numérica, sus deficiencias en material militar y en tácticas de combate les lastraban en sobremanera. Tanto es así, que durante la invasión, las bajas rusas eran de 17:1 respecto las alemanas.

La URSS mantenía aún en reserva a gran cantidad de soldados en Siberia, debido a una eventual invasión japonesa. No obstante, Stalin recibió noticias de que Japón no planeaba invadirlos, por lo que todos aquellos soldados pudieron ser desplazados al frente occidental y hacer retroceder a los alemanes. Todo ello gracias a que Japón estaba entretenido con Estados Unidos en la guerra del Pacífico, y también a todos los recursos que aportaban al Ejército Rojo.

Pero claro, si Estados Unidos no hubiese participado en la segunda guerra mundial, el Ejército Rojo, en clara desventaja tecnológica, se encontraría rodeado por dos frentes, Alemania y Japón. Pues no hay que olvidar que por aquel entonces, Japón ya había sometido a casi todos los pueblos del sudeste asiático, incluyendo posesiones británicas en Birmania, con lo que el único enemigo al que habría que doblegar sería la Unión Soviética.

Por ello, pienso que el papel de los Estados Unidos sí que fue fundamental para inclinar la balanza en favor de las potencias aliadas. ¿Cuál fue el mayor error de las potencia del Eje que ocasionó su derrota? Dejo aquí una frase sacada de un tráiler de Star Wars, pero que creo que describe muy bien lo que pasó:

“To be strong in the force is one thing, but to believe oneself to be all powerful is to invite catastrophe”


¡Saludos y feliz día de la victoria!

lunes, 19 de mayo de 2014

El muro de Kiev

¡Saludos lectores! Lamento el haber estado tantos meses sin escribir, pero tenía el tiempo muy ocupado con actividades académicas, y además tampoco tenía temas de los que hablar. Hoy, se me ha ocurrido escribir esta entrada sobre una cuestión en particular que me preocupa mucho, el conflicto de Ucrania. Aunque antes de nada, he de remarcar lo que voy a hacer es simplemente una valoración personal y subjetiva de la situación.

En definitiva, esta situación está causada por un conflicto de intereses. Tenemos dos superpotencias geográficamente limítrofes, la Unión Europea y Rusia, y en medio, un país, Ucrania, dividido entre proeuropeos y prorrusos. El conflicto era cuestión de tiempo que estallara.



Rusia, a finales de los años 80, tuvo que asistir inevitablemente a la súbita disgregación de su gran estado socialista, la URSS. Tanto los miembros de la URSS como los países satélites de la misma se liberaron del control de Moscú, y pudieron comenzar una andadura por su cuenta. Esto no trajo demasiadas consecuencias positivas. Aunque para Alemania supuso la reunificación, para otros países supuso la guerra, como en Yugoslavia, y otros conflictos menores por las fronteras de los nuevos países creados. Durante los años 90 Rusia estaba muy debilitada, pero ya en los años 2000 su recuperación era evidente, y ciertas ansias por recuperar el antiguo esplendor de la URSS.

No olvidemos los hechos ocurridos en 2008 en Abjasia y Osetia del Sur. Estas dos repúblicas son independientes de facto, pero poco reconocidas internacionalmente. Oficialmente, se consideran parte de Georgia. En 2008 dicho país lanzó una ofensiva para recuperar el control de las zonas rebeldes. Rusia no tardó en actuar, lo cual generó una guerra entre Rusia y Georgia que duró apenas nueve días, con el resultado de victoria Rusa. De modo que estas repúblicas seguirían siendo independientes.

A pesar de que la URSS había acabado, Rusia quería mantener un cierto control sobre los países que consideraba dentro de su esfera de influencia. Un paso fue la creación en 2010 de una Unión Aduanera Euroasiática, esta unión permitiría el libre comercio entre los países miembro. Sus integrantes eran Rusia, Bielorrusia y Kazajistán. En 2012 se creó la Comunidad Económica Euroasiática, para impulsar la integración económica de dichos países. Véase el parecido semántico con la Comunidad Económica Europea, precursora de la UE. Pero las cosas no se detienen ahí, en 2015 está prevista que se ponga en marcha la Unión Euroasiática, una especie de Unión Europea del este, impulsada por Vladimir Putin. Como se ve, los pasos dados por Rusia son claros. El símil con el proceso europeo es claro. Aunque también este proceso desprende una sospecha de intentar recuperar la URSS. No en cuanto a ideología socialista, pero sí como poder económico y militar que contrarreste a la UE y EE.UU., o dicho de otro modo, el bloque occidental.

Tengo claro que a Putin le hubiera gustado poder integrar a Ucrania en la Unión Euroasiática, pero a tenor de los últimos acontecimientos no podrá ser posible, al menos en su totalidad. Me refiero al reciente Euromaidán y el derrocamiento del presidente prorruso Víctor Yanukovich. Cuando empezaron las propuestas, sinceramente no le di importancia, pues se asemejaban mucho al 15-M de España, así que pensé que no tendría ningún efecto y se acabaría diluyendo. Sin embargo, no ocurrió así, la violencia asolaba las calles. Yo en un principio apoyaba al presidente Yanukovich, porque era el presidente electo democráticamente, y si no quería firmar acuerdos con la UE estaba en su derecho. 

Después, el presidente fue depuesto por la oposición, y sustituido por un gobierno interino en Kiev. Hasta aquí, parecía que todo ya había acabado, pero nada más lejos de la realidad. Me estoy refiriendo a la “invasión” de Crimea por parte de Rusia, un hecho del todo condenable y que no tiene ninguna justificación. Imagínense que aquí ocurriese algo similar, sería impensable. Fue en este preciso momento cuando dejé de apoyar a Yanukovich, y me puse de parte de Ucrania, porque estaban siendo víctimas de una invasión injusta. Pero lo más deleznable de todo está en el referéndum que se celebró. ¿Acaso alguien cree que una invasión militar es el contexto democrático adecuado para la celebración de un referéndum de tal calado? Evidentemente no, el valor democrático de ese referéndum es 0.

Aun así, la comunidad internacional, salvo poner sanciones a Rusia, no hizo nada relevante, y se le permitió anexionarse Crimea. Y posteriormente sucedió la rebelión del este de Ucrania. Guerrilleros prorrusos tomaron los principales edificios gubernamentales de las regiones de Donetsk y Lugansk, proclamando sendas repúblicas populares. Ante esto, la reacción de Kiev fue realizar una operación antiterrorista para recuperar el  control sobre el este de Ucrania. Actos que produjeron auténticas matanzas como en Odessa, Mariupol y Sloviansk.


Por suerte, Rusia no ha intervenido en dichos actos militares, y espero que así siga siendo. Ucrania está prácticamente en guerra civil. Por estar entre dos potencias. ¿Es esto el comienzo de otra guerra fría? ¿Se ha dibujado de nuevo un telón de acero que separa el bloque occidental del oriental? ¿Habrá un nuevo muro de Berlín? ¿El muro de Kiev, tal vez? El tiempo lo dirá...

martes, 24 de diciembre de 2013

FELIZ NAVIDAD

¡Saludos a todos! En una fecha tan señalada como ésta, mi intención era de desearles unas felices fiestas. Soy consciente de que últimamente no he prestado atención a ninguno de mis dos blogs, pero he tenido un diciembre muy ajetreado con mis actividades académicas, y las Navidades también lo serán, pero intentaré publicar alguna entrada en la medida de lo posible.

Así que ya sólo me queda desearles feliz Navidad y un próspero 2014 de parte de Res Publica y Horizonte de eventos, que sea mejor que el 2013, y que ojalá que crezcamos y baje el paro. ¡Hasta pronto!


domingo, 6 de octubre de 2013

La épica misión de las Voyager

Hace poco tiempo, tal vez hayan oído algo en las noticias acerca de la nave espacial Voyager 1. Habrán oído hablar de la heliopausa, o de un hito importante para la humanidad. Pero, ¿qué ocurrió exactamente? Yo se lo explico.

Todo comenzó el verano de 1964, gracias a Gary Flindro, un ingeniero aeroespacial del Jet Propulsion Laboratory del Caltech. En una época en la que los esfuerzos de la carrera espacial entre EE.UU y la URSS se centraban en investigar planetas cercanos como Marte o Venus, a Flindro le fue asignada la tarea de estudiar posibles rutas hacia planetas más lejanos, lo que le decepcionó enormemente. No obstante, se dio cuenta de que en la década de los 70 se iba a producir un raro alineamiento de los planetas gigantes (Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno) y se le ocurrió la idea de visitar todos los planetas en un solo viaje.

La NASA no perdió tiempo y decidió ponerse manos a la obra. Se enviarían dos naves hacia los gigantes gaseosos, llamadas Voyager 1 y Voyager 2. Antes de nada, y para asegurarse de que todo salía bien, dos naves fueron lanzadas a modo de avanzadilla, para ir abriendo camino. 


En 1972 se lanzó la Pioneer 10 y en 1973 la Pioneer 11, año en que a su vez llegaba la Pioneer 10 a Júpiter. Fue el primer objeto humano que llegó al planeta. Consiguió las primeras fotos de las nubes de Júpiter, y además hizo mediciones de la radiación que emitía el planeta. Se descubrió que si se hubiera enviado a las Voyager sin más, la intensa radiación habría destruido los circuitos y mandado a pique la misión. Gracias a ello, se pudo reconfigurar las Voyager con el fin de que pudieran soportar aquella radiación. En 1974 la Pioneer 11 volvió a mostrarnos imágenes de Júpiter, y en 1979 fue la primera nave en sobrevolar Saturno.

Ahora que las Pioneer ya habían abierto el, era el momento de que las Voyager iniciasen su viaje. El 20 de agosto de 1977, fue lanzada la Voyager 2, seguida por la Voyager 1, que se lanzó el 7 de septiembre de aquel año. A pesar de esto, la Voyager 1 fue la primera en llegar a Júpiter, en marzo de 1979. Pudo acercarse al planeta mucho más de lo que lo hicieron las Pioneer, y también estudió sus satélites (Io, Calixto, Europa y Ganímedes), haciendo importantes descubrimientos. En julio de aquel año llegó la Voyager 2, que tomó unas fotografías con más resolución que su antecesora, en particular de su característica mancha roja, que resultó ser un anticiclón del triple del tamaño de la Tierra. Descubrió una importante actividad volcánica en la luna Io, y unas enormes fisuras en la superficie de la luna Europa, que bien podrían ser casquetes de hielo.


La famosa mancha roja de Júpiter
Erupción volcánica en Io
Fisuras de la superficie de Europa

Los científicos tuvieron que esperar algún tiempo para poder hacer más descubrimientos. En noviembre de 1980, la Voyager 1 se aproximó a Saturno. El tiempo de viaje se redujo considerablemente gracias a la asistencia gravitacional, que consistía en tomar una órbita en Júpiter con un ángulo adecuado que permitiera usar su gravedad para impulsar la nave a toda velocidad hacia Saturno. Allí, se dedicó a estudiar sus fascinantes anillos, la composición del planeta, y su famoso satélite Titán, aunque poco sacó en claro, debido a la densa atmósfera que lo rodeaba. En agosto de 1981, llegó la Voyager 2, que se acercó más al planeta y tomó imágenes de mayor calidad, y descubrió nuevos anillos internos. También hizo mediciones de la temperatura del planeta. La Voyager 1 abandonó la exploración de los planetas para dirigirse fuera del Sistema Solar, mientras que la Voyager 2 continuó su viaje hacia Urano en solitario.
Titán, luna de Saturno

En enero de 1986, la Voyager 2 llega a Urano. Allí se descubrió un campo magnético muy similar al terrestre, aunque se hallaba torcido respecto a la rotación del planeta. También estudió la composición de sus delgados anillos, que apenas eran visibles desde la Tierra, y la particular superficie irregular de su luna Miranda, cuya disposición hacía creer que la luna saltó en pedazos en algún momento por una colisión, y posteriormente los fragmentos se volvieron a unir, formando una superficie desuniforme. Aparte de los datos físicos del planeta, no se hicieron descubrimientos especialmente sorprendentes.

Fracturada superficie de Miranda


Ahora ya sólo quedaba un planeta, en agosto de 1989, la Voyager 2 se aproximaba a Neptuno. Descubrió que tenía unos anillos incompletos, llamados arcos. Además, poseía una climatología muy activa, con grandes bandas nubosas y fuertes vientos. Tras analizar a fondo las características del planeta, la Voyager 2 se dirigió hacia Tritón, luna de Neptuno, donde descubrió gigantescos géiseres, que expulsaban nitrógeno a cientos de kilómetros de altura. 


Arcos de Neptuno
Géiser de Tritón
Esta fue la épica misión de las naves espaciales Voyager por los gigantes gaseosos. Pero la misión estaba lejos de acabarse, pues ambas naves habían cogido un gran impulso gravitacional que les llevaba hacia las estrellas. De hecho, tanto ellas como las Pioneer llevaban incorporadas unas placas donde se envía un mensaje a posibles inteligencias extraterrestres, en donde se especificaba la posición del Sistema Solar respecto a 14 púlsars, y se señalaba el tercer planeta del Sistema Solar. Algo que muchos, entre los cuales un servidor se encuentra, calificaban de extremadamente imprudente señalar la localización de la Tierra a seres cuyas intenciones nos son completamente desconocidas. Al margen de estas valoraciones, las cuatro naves espaciales siguieron cada una un camino distinto. En 1998, la Voyager 1 adelantó a la Pioneer 10, convirtiéndose en el objeto hecho por el hombre más lejano.

No obstante, a medida que pasa el tiempo, las naves se van quedando sin energía, y su capacidad de transmitir datos de ve seriamente mermada. La Pioneer 11 dejó de emitir en 1995, y la Pioneer 10 en 2003, se hicieron intentos de volver a contactar, pero fueron inútiles. Ambas naves continúan su viaje en silencio. No así con las Voyager, cuyas baterías todavía les permiten seguir emitiendo. Se prevé que la Voyager 2 deje de emitir en 2025, y la Voyager 1 entre 2025 y 2030. Unos objetos lanzados en 1977, y que todavía hoy están operativos, pone en manifiesto la elevada capacidad del sur humano para conseguir lo imposible.

Ambas sondas se dirigían hacia la helipausa, que es el lugar donde el viento solar se detiene por acción del medio interestelar, y se considera la frontera externa del Sistema Solar. Hace poco, en septiembre de 2013, la Voyager 1 detectó una densidad de electrones de 0,08 electrones/cm3, lo que indicaba que ya se había superado la heliopausa y llegado a espacio interestelar. Esto suponía que la Voyager 1 era la primera nave espacial humana que había salido de nuestro Sistema Solar, algo equiparable a otros hitos como la llegada del hombre a la Luna.



Quiero recalcar la importancia de este suceso para la humanidad, demuestra no sólo nuestra capacidad tecnológica, sino nuestro espíritu aventurero, y por conocer lo desconocido, a pesar de que no podamos hacerlo en persona. Por eso enviamos a un intermediario, la Voyager 1, que representa a toda la humanidad, y ya no es una simple máquina, no, es algo más. Ahí van todas nuestras esperanzas, nuestra ilusión, nuestra ansia por llegar más lejos que nunca, el vínculo entre la humanidad y las Voyager es más estrecho de lo que quepa imaginar. Es posible que en un futuro volvamos a encontrarnos con ellas, el reencuentro entre el Creador y la Creación, hasta entonces, hemos de contentarnos con el recuerdo de sus hitos históricos.



A día de hoy, la Voyager 1 se encuentra a 18,85 M de Km de la Tierra, y la Voyager 2 a 15,38 M de Km, y cada vez más lejos. Pueden seguir su viaje, en la página de la NASA http://voyager.jpl.nasa.gov/index.html . 

jueves, 19 de septiembre de 2013

Lavado de imagen

¡Saludos! Me dirijo hoy brevemente a ustedes para informarles del lavado de imagen que acabo de hacer en el blog. La verdad es que desde su creación, tenía el mismo diseño, y ya era hora de cambiar un poco.

Asimismo, también he decidido renombrar el blog. Su nuevo nombre será Res Publica. Y se preguntarán, ¿por qué ese nombre? Pues es una expresión que proviene del latín, significa la cosa pública. De ahí derivó hacia República, que era la forma de gobierno que tenían los romanos en aquella época. Por ello me ha parecido muy conveniente renombrar así el blog. Además, tenemos en el fondo una imagen del Senado romano, con Cicerón dando un discurso.

Por lo demás, los objetivos de este blog siguen siendo los mismos, así que les animo a continuar siguiendo mis entradas. Aunque, como yo saben, debido a mis actividades académicas, no podré dedicarle mucho tiempo. ¡Hasta la próxima!

jueves, 12 de septiembre de 2013

Siempre hay esperanza

La Historia es más importante de lo que nos imaginamos. Para muchos, son sólo anécdotas, cuentos para entretener sin más, pero no hay que tomárselo así. Pues la Historia ha sido protagonizada por seres humanos reales como nosotros, que tenían sus virtudes y sus defectos. De ellos sólo nos separa un mayor conocimiento adquirido en los siglos que nos separan, pero nada más. Si hubiésemos nacido en esa época, no habríamos sobresalido como seres superinteligentes y avanzados, seríamos iguales que ellos, porque de hecho los somos.

Y eso es algo muy importante, ya que nos permite echar una mirada al pasado, aprender de sus errores y des sus aciertos, y seguir adelante. Porque muchas veces no nos enfrentamos a situaciones absolutamente nuevas, sino que a lo mejor ya han sido vividas por alguien hace 2.000 años. Por tanto, saber qué es lo que él hizo en esa situación nos puede ayudar a tomar un rumbo. Pues la Historia no es lineal, como muchos creen, es cíclica. Cada cierto tiempo repetimos el mismo patrón, y esto será así siempre. Así que podemos usar este hecho en nuestro favor.

Existen muchos momentos en la Historia que podríamos aplicar en nuestra vida, pero uno de los más llamativos e imponentes lo constituye la Segunda Guerra Púnica (218 a.C. – 201 a.C.), que enfrentó a Cartago y Roma. Si lo desean, lean las entradas correspondientes a esta guerra para refrescar la memoria. Cartago y Roma eran las dos mayores potencias del Mediterráneo, y fue lo más parecido a una Guerra Mundial de la Antigüedad. Roma deberá dar lo mejor de sí misma para hacer frente a esta inminente amenaza, y sin duda fue una demostración de autosuperación y valentía digna de ser mencionada.

Los hechos de esta guerra fueron protagonizados por dos Estados beligerantes, y por sus respectivos apoyos, pero esto es perfectamente extrapolable al caso de personas individuales, y a situaciones que no tienen por qué ser una guerra ni un enfrentamiento violento. Simplemente es cuestión de sacar las virtudes que llevaron a Roma a la victoria y aprovecharlas tan bien como hicieron ellos.

Año 218 a.C., el resentimiento en Cartago por un anterior conflicto con Roma no tardaría en desencadenar una segunda guerra. Aníbal tenía este sentimiento muy arraigado, inculcado por su padre, Amílcar, que participó en la Primera Guerra Púnica, y se vio obligado a aceptar unas condiciones de capitulación humillantes para su pueblo. Amílcar, según cuenta la leyenda, hizo jurar a Aníbal odio eterno a Roma. Cuando Aníbal se hizo mayor, dirigió una campaña militar sin igual a lo largo de toda Italia, con objetivo de hacer rendirse a su enemigo principal. El odio fue el primer motivo de esta guerra, a su vez motivado por la paz de 241 a.C. Y el odio llevó a un ejército inmenso por las costas de Hispania y la Galia, por los montes Alpes, hasta llegar a las llanuras de Italia.

Aníbal fue muy hábil, atacar a tu enemigo antes de que pueda reaccionar. Roma fue pillada por sorpresa, mientras organizaba una expedición a Hispania y otra a África. Y Roma tomó decisiones precipitadas y rápidas ante esto, lo que habitualmente conduce al desastre. Tesino y Trebia (218 a.C.), y luego Trasimeno (217 a.C.), fueron sonadas derrotas romanas a manos de Aníbal en Italia, pero la peor de todas fue Cannas (216 a.C.), donde se estima que murieron entre 50.000 y 70.000 romanos e italianos. Ya se pueden imaginar ustedes cómo la desesperación se hacía dueña de las calles de Roma. En apenas tres años, más de cien mil hombres habían muerto inútilmente, y el enemigo campaba a sus anchas por sus tierras. Seguro que muchos pensaron en la capitulación, con el fin de intentar salvar su República. Aníbal también lo pensó, había derrotado a su enemigo aplastantemente en tres ocasiones, y sólo tendría que esperar sentado a que le llegara una oferta de capitulación. Cualquier Estado habría aceptado esto, con el fin de asegurar la continuidad. Probablemente, Aníbal no quería destruir Roma, sino simplemente humillarla, y convertir Italia en una provincia púnica, con Capua como capital, que se había pasado al bando cartaginés. Y esa es otra, los aliados italianos de Roma, sobre todo al sur, empezaron a desertar en masa. Roma estaba sola, sus legiones aniquiladas, ¿qué podían hacer? ¿Qué salvo rendirse? Eso era lo más fácil, pero no lo más viable para la mentalidad romana. Para ellos el único final de una guerra podía ser la capitulación absoluta de su rival. Este espíritu, aunque tambaleado, siguió adelante, sobre todo en manos de un importante político: Quinto Fabio Máximo. Este hombre era de carácter excesivamente prudente, de ahí su apodo Cunctator (El que se retrasa), y logró sacar fuerzas de toda esa desesperación. Mantuvo la cabeza fría, y pensó en cómo continuar. Bajar la edad mínima de reclutamiento a 17 años, comprar esclavos a los patricios y darles la libertad a cambio de servir en el ejército, preparar adecuadamente las defensas de Roma en caso de un eventual asedio. Así, poco a poco, el espíritu romano se levantó. Y llegaron a reunir 25 legiones.

Esto es muy importante, sacar fuerzas de donde no las hay, sacar esperanza, de donde ésta se ha extinguido, es prueba de una valor enorme, que ojalá que tengamos nosotros en nuestras vidas, pues esto es un modelo de comportamiento, que nos lleva a seguir adelante pase lo que pase, y a pesar de los muchos fracasos que cometamos. Lo bueno que tiene fracasar es que ya sabemos qué no hacer. Y los romanos lo aprendieron enseguida. Desistieron de atacar directamente a Aníbal, pues era él invencible en el campo de batalla, e ir recuperando Italia poco a poco, con el uso de pequeñas acciones militares de desgaste contra Aníbal, a la vez que llevando legiones hacia otras tierras. La base principal de los cartagineses estaba en Hispania, y allí llegó el joven Escipión, e hizo frente a una fuerza muy superior a él, para al final en pocos años acabar con la presencia cartaginesa en la península. En Sicilia, Marcelo dirigió el asedio de Siracusa, que había traicionado a Roma, hasta tomarla al cabo de dos años de asedio. En Grecia, Filipo V de Macedonia había atacado el protectorado romano de Apolonia debido a su alianza con Aníbal. Allí también fueron enviados soldados y resistieron la acometida del monarca macedonio. En el norte, en la Galia Cisalpina, también había guerra, pues los galos de esa zona también se aliaron con Aníbal. Pero paulatinamente, con toda la presencia militar en todo tipo de teatros de operaciones, Roma iba recuperando la situación. Las tornas se cambiaron, Aníbal no podía lograr que Roma le presentara batalla, tampoco podía recibir refuerzos de Hispania, a causa de la presencia de Escipión, estaba solo y cada vez más presionado por las legiones. Los italianos que habían traicionado a Roma, o se arrepentían y volvían a jurarle lealtad, o eran sometidos por las legiones. Finalmente, Escipión desembarca en África, lo que obliga a Aníbal a abandonar Italia después de muchos años de esfuerzos, para defender su tierra. Y en las llanuras de Zama, Escipión derrotó a Aníbal. Ante el inminente asedio de Cartago, su senado inicia negociaciones y se vieron obligados a firmar una paz todavía más ignominiosa que la de 241 a.C. Aníbal fue víctima del más abyecto ostracismo, y tuvo que exiliarse, sin haber logrado su objetivo.

Todo esto nos da una lección, una sencilla lección: siempre hay esperanza, SIEMPRE. ¿Acaso alguno de ustedes ha vivido una situación peor que la que vivió la República de Roma después de Cannas? Seguramente muy pocos, pues aprendamos a no rendirnos, y a cambiar de estrategia. No hay otra alternativa que la victoria, simplemente no la hay, es la única vía. Ésa debería ser la máxima que se rigiera durante nuestra vida. Pues recuerden lo que dije en la última entrada, somos romanos, luego apliquemos sus éxitos, y evitemos sus fracasos.

Y esto es sólo uno de los miles de ejemplos que podemos encontrar en la Historia, no sólo la de Roma, sino en general. Siempre habrá enseñanzas mucho más útiles que las de cualquier manual de filosofía o religión, pues estos hechos históricos, han sido llevados a la práctica, y comprobado su fiabilidad. Déjense llevar por la Historia…

Por último, quería mencionar, con permiso de Peter Jackson, un texto sacado de la película Las dos Torres, que viene muy a cuento con el tema que he tratado hoy. ¡Saludos!


“Lo sé, ha sido un error, no deberíamos ni haber llegado hasta aquí, pero henos aquí, igual que en las grandes historias, señor Frodo, las que realmente importan, llenas de oscuridad y de constantes peligros, esas de las que no quieres saber el final, porque ¿cómo van a acabar bien? ¿Cómo volverá el mundo a ser lo que era después de tanta maldad como ha sufrido? Pero al final, todo es pasajero, como esta sombra, incluso la oscuridad se acaba, para dar paso a un nuevo día, y cuando el sol brilla, brilla más radiante aún. Esas son las historias que llenan el corazón, porque tienen mucho sentido, aún cuando eres demasiado pequeño para entenderlas. Pero creo, señor Frodo, que ya lo entiendo, ahora lo entiendo. Los protagonistas de esas historias, se rendirían si quisieran, pero no lo hacen, siguen adelante, porque todos luchan por algo.”